jueves, enero 10, 2008

Jimena y Guillermo




Jimena y Guillermo...Una desdichada historia de amor



Un claro de luna, y ella en medio…


Hierva verde manchada de rojo
Tristes y asustadizas lágrimas
Recorrían su carita de porcelana
Y en el suelo estaban
Los dos cuerpos, resultado de la matanza
Se mecía buscando la calma
El búho era su única compañía
Los arboles mudos testigos




La inocencia corrompida
Robada por manos masculinas
Por una mente trastornada
La pureza le quebró
Y la felicidad se le escapó




Si se asoma al lago
Su reflejo no miraría
Un vestidito blanco, rasgado y
Lleno de barro llevaba
Un solo zapato
Los rizos dorados tapaban su cara
Ocultando el asco




Dos ojos sin vida le miraban
Y el frio de la noche
En los huesos le calaban




Un grito de desesperación
La noche desgarro
El llanto de la pobre niña violada
El silencio, de dos cuerpos muertos
Pero solo uno de ellos
Culpable de tan violenta noche




El maligno le persiguió a lo largo del bosque
Hizo presa de ella su cuerpo
Le robo los besos y le mordió el cuello
Martirizó su cuerpo
Y a ella el terror la paralizo
Mudas lágrimas salieron de sus ojos azules
Y poco después llego el otro
Que inmerso en su afán de protección
Un puñal en la espalda le clavó




El pecado reinaba en el aire
La tragedia hizo un festín reinando hasta su fin
El cielo estaba nublado y la luna tapo
Junto a la confusión y la negrura de la noche
El despiadado hombre un golpe a Guillermo lanzo
Yendo a parar al suelo el puñal



Jimena sólo alcanzó a ver a su querido
En manos del maligno haciéndola reaccionar
La chiquilla por el suelo se arrastró
Con el puñal en mano se hizo
Y no paró de entrar y salir
Hasta que el agotamiento le pudo
Y al mismo instante las nubes se retiraron
Dando lugar a una luna que resplandeció
Bañando de plateada luz el claro
Y la pequeña Julieta vio espantada
Ante si dos cuerpos sin vida en el suelo




Ella de nacimiento era sorda
Sonidos no conocía
Y mucho menos escuchó la voz de su valiente amor
Ni los gritos desesperados pidiendo que parase
Que de cuerpo se confundía



Muerte al primero le dio
Y el segundo, al caer arrodillado de bruces
La niña confundió
Y al sentir que se movía con el cuchillo no paro



Los ojos sin vida de Guillermo le miran
Ya no hay sentimiento de amor
Ahora la pequeña Jimena se ha quedado sola
Quiere entregar su cuerpo al lago
Al llegar la calma
La tristeza embriaga a su corazón
Un sentimiento de locura
La mente le invade y
Junto a su desdichado amado acude
Para darle un último beso
Apasionado y rebosante de amor manchado



Pide disculpas que no serán oídas



Su cuerpo desnuda
Y sus pies arrastran el peso de la culpa
Tocan la fría agua
Que su cuerpo hace estremecer
Sigue andando adelante
El agua le ha cubierto hasta la cintura
Se oye el ulular del búho
Él sabe lo que va a pasar
Y ser humano quisiera ser
Para poner fin a la tragedia que acontece
Que ha arruinado una perfecta noche de verano
Solo puede volar de rama en rama



Para finalmente ver
Como la pequeña Julieta
Con toda su fuerza hunde el puñal
En el corazón que días atrás a Guillermo le regaló
La sangre empieza a brotar
Y ella cae desfallecida
Poco a poco se hunde
Ella ve como los rayos de la luz de la luna desaparecen
Un cosquilleo le recorre la punta de las manos y los pies
Y luego la infinita nada le rodea




En el fondo del lago yace Jimena
Y en la orilla algunas amapolas son
La estela de la mala suerte de Guillermo…



Recuerdo de un desdichado amor...

No hay comentarios: